Río de Emociones

Espontánea hasta más no poder, divertida, alborotada, desvergonzada y definitivamente sexy, con una naturaleza además exuberante, la ciudad brasilera de Río de Janeiro se alza como un destino turístico ideal para todos los gustos.

Por: Karina López, publicado en la revista Clase Tirista octubre 2008.

Alejandro Fresser se podría considerar un viajero experimentado, pues en su afán de conocer ha llegado a lugares tan distantes como Australia, China, Egipto, París, México, Cuzco/Machu Picchu, Colombia, Panamá, Uruguay, Argentina y Río de Janeiro, de la que nos hablará hoy. Viaja por el mero placer de recorrer diferentes latitudes y saber más acerca de la vida y las costumbres de los lugareños en los puntos del planeta que pisa.

Durante sus tres estancias como turista en la urbe carioca, Fresser nos comenta que la sensación siempre ha sido la misma: exaltación al máximo. “Es una ciudad demasiado vibrante, con gente súper alegre, la música es genial y la gastronomía fenomenal. Hay una perfecta armonía entre la belleza natural y la hermosura de sus habitantes. Es, sin duda, la latina más alborotada de las ciudades de América, y una de las más bellas gracias a esa extraña mezcla de morros y laderas a orillas del mar”.

Y agrega: “Pero aunque siempre se mantiene el mismo espíritu divertido, su personalidad varía de acuerdo a la época. En vacaciones de verano cuenta la gente, los mejores cuerpos a orillas de las famosas playas, sobre todo de la reina absoluta: Copacabana. Es época de mostrarse. En carnavales el cuerpo cuenta, pero la algarabía se desborda: Todo es música, samba, alboroto, arrebato, sonrisas. En año nuevo la emoción embarga: Todo es sentimiento, añoranza y emoción. Disfrutar el famoso Reveillon (fiesta de fuegos artificiales) a orillas del mar de Copacabana, eleva el alma.”

La ciudad de Río de Janeiro es un destino turístico ideal, ofreciendo diversión para todos los gustos. Sin embargo, está el tema de la seguridad: “Algunas personas le temen demasiado a Río de Janeiro por los cuentos sobre la delincuencia. No hay que obviar la realidad de este país sudamericano, pero tampoco hay que ponerse paranoico. Simplemente deben tomarse las medidas de seguridad usuales que cualquier turista del mundo debe tomar en cualquier ciudad que visite. Eso se llama sentido común”.

Rincones impelables

Nuestro entrevistado también opina que en Venezuela la información turística que se ofrece acerca de Río de Janeiro es buena a nivel de contenido, pero la propuesta turística es demasiado cara. “Se consiguen mejores opciones por Internet, y el ahorro es considerable. Los hoteles en Copacabana son más costosos que en otras zonas, pero hay que alojarse definitivamente en esa zona o bien áreas aledañas. Sin embargo, hay hostales muy buenos (http://www.hostelworld.com/), bien ubicados y a precios razonables. Todo depende del tipo de turista”.

Al preguntarle sobre los lugares que no se pueden dejar de visitar dentro de la ciudad, Fresser responde sin titubear: “Corcovado. Subir a la montaña más emblemática de todo Río es supremo. En su mirador, bajo los ojos del portentoso Cristo Redentor, el turista tiene una de las vistas más grandilocuentes del mundo. Hay múltiples formas de llegar a la cúspide, pero indudablemente la más placentera es a través del tren que parte de la estación Cosme Velho. Otro icono: Pan de Azúcar. En su cumbre, luego de llegar en teleférico, también hay un mirador que seduce. Río se muestra al visitante en todo su esplendor. Las playas son geniales. Copacabana infaltable, pero igualmente Leblón y Barra. El sambódromo en carnavales es obligatorio. Finalmente recomiendo un sitio que pocos turistas conocen: Santa Teresa. Es la Montmartre carioca, llena de bares, restaurantes, tiendas de artesanos y pintores. Se llega en un viejo tranvía que le imprime añoranza a esta parte de la ciudad”.

Pero la playa, la arena, el sol, el calor y las rumbas siempre abren el apetito, ¿y qué pasa en ese momento? “La gente come bastante, y la comida es excelente. Sobran los restaurantes, locales fast food, pubs y bares donde la constante es la comida, tanto local como foránea, amén de los tragos. Uno de los platos más populares y típicos de Brasil es La Feijoada, y precisamente tiene su origen en Río de Janeiro. Se hace a base de un guiso de frijoles negros (también puede llevar arroz), cocidos con una gran variedad de carnes saladas, ahumadas y frescas (costillar de cerdo, magro de cerdo semisalado, espaldilla ahumada, carne de vaca seca, salchichas de varios tipos). Generalmente se sirven los frijoles y las carnes por separado”.

Así que la mesa está servida: Playa, sol, mucha energía positiva, bellezas naturales, amabilidad, buena comida y mejor vida nocturna. Anímese, prepare sus maletas y váyase a disfrutar de un río de emociones en una de las ciudades más vibrantes del orbe: será una experiencia inolvidable.

Recuadro:

¿Cómo llegar?
Ideal por avión. El vuelo no es directo. Se llega primero a la ciudad más grande e industrializada de Brasil, Sao Paolo. Aproximadamente 5 horas de vuelo. Luego se agarra conexión a Río (una hora más)

¿Hace falta carro para conocer la ciudad?
No. El metro es ideal para desplazarse. Los pies son fenomenales para recorrer la ciudad, sobre todo los grandes malecones que bordean la costa de Copacabana y playas aledañas. Y además, los taxis son económicos.

¿Qué ropa debo llevar?
Playera. Realmente sólo hace falta un bermuda y unas sandalias. Allá todo el mundo anda sin camisa. En avenidas, autobuses, supermercados reina el ambiente playero. Los cariocas son absolutamente antiparabólicos.

¿Algún requisito especial?
Super importante: vacuna contra la fiebre amarilla. Imprescindible. Sin ella no viajas. Y debe ponerse como mínimo 10 días antes de la fecha de salida de Venezuela. Es una exigencia que no todo el mundo conoce.

¿El souvenir típico?
Una réplica del Cristo de Corcovado. No hay para dónde agarrar.

¿La vida nocturna?
Como el día: Alborotada. Múltiples opciones para todos los gustos.

Una experiencia paradisíaca

¿Quiere mezclar deporte, contemplación, diversión, aventura y relax en un solo paseo? Le recomendamos hacer Kayak por el Parque Nacional Laguna de la Restinga, en la Isla de Margarita, y le aseguramos que cubrirá todas sus expectativas…. y hasta un poquito más.

Por: Karina López, publicado en la revista Clase Turista septiembre 2008.

Suena intimidante e imposible eso de hacer kayak por la Laguna de La Restinga, pero constatamos que es una actividad al alcance de todos, muy relajante y por sobre todas las cosas no requiere experiencia previa. Nuestro objetivo fue alcanzado: Vivimos momentos inolvidables que nos permitieron maravillarnos en la contemplación, divertirnos, ejercitarnos, meditar y tener un acercamiento más real a la naturaleza, completamente alejados del stress o las preocupaciones citadinas (¡y sin el tradicional ruido de motores de las embarcaciones que recorren la laguna!).

Buena parte del recorrido es sombreado y tranquilo, ya que vamos por canales de
mangles. La travesía por las lagunas son soleadas y ocasionalmente podemos tener algo de viento. El Parque Nacional posee cuatro áreas biológicas bien definidas: el sistema lagunar, los manglares, la propia barra o restinga y las comunidades xerófilas de las adyacencias. Sus 85 especies de aves residentes, 20 especies de aves migratorias y 90 especies de peces, hacen que La Laguna de la Restinga sea un área protegida y un reservorio natural inigualable (alberga además 18 especies en peligro de extinción).

Al combinar la poca profundidad de la laguna con la evaporación que produce el sol y los fuertes vientos -según nos cuenta Carlos, nuestro guía-, la salinidad y la temperatura de la laguna son mayores a las del mar vecino: El agua dulce siempre es escasa, proviene de pequeñas quebradas, que se forman por escorrentía de las lluvias, de las filas de San Juan, la Serranía de Macanao; mientras que el agua salada entra permanentemente por una boca que da al mar por el lado sur de la laguna.

Los manglares -agrega- actúan como una especie de madriguera o retén para la diversidad biológica naciente, funcionando como un anclaje que va fijando los limites entre el agua y el terreno, entre sus raíces muchas especies de peces desovan y los neonatos pueden guarecerse el tiempo que necesitan para comenzar su ciclo de vida, tiempo que puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. También hay crustáceos, moluscos, fitoplancton y zooplancton. Sus ramas son el refugio para las aves, y otros animales e insectos y sus hojas aseguran el sustento.

100% ecoturismo

Muy temprano en la mañana se inicia nuestro paseo, con un recorrido terrestre que nos lleva hasta el área recreativa el Pasadero en el Parque Nacional, al lado de la franja costera El Saco (uno de los extremos de la playa más grande de Venezuela: 25 km. de costa conformada en su totalidad por arenas de conchas marinas fosilizadas y habitada por una gran variedad de moluscos, peces y aves). Allí está nuestro campamento y, al llegar, nos explican la ruta y nos dan las instrucciones de seguridad necesarias para abordar los kayaks.

Nuestra aventura se desarrolla en el complejo lagunar, compuesto por más de 20 lagunas de manglares. Iniciamos la navegación a través de una pequeña boca que conduce a la primera de ellas, llamada “Las Fermines”, con aguas tranquilas que permiten apreciar las aves impasibles en su cotidianidad. Desde allí, un emocionante recorrido por intrincados túneles vegetales poblados de vida silvestre; otras lagunas y canales plenos de aventura y emoción.

Desayunamos a la sombra de los mangles en un recodo de la laguna, cada uno a bordo de su kayak, en un entorno natural tan mágico que hasta el día anterior era sencillamente impensable. Nuestra comida fue muy ligera, perfecta para la actividad que estábamos llevando a cabo: croissant de jamón y queso, bebida energética, (también había refrescos, agua mineral, papelón con limón y té), galletas dulces y una barra energética.

Continuamos camino hacia ”La Tortuga”, punto especialmente frágil de todo el complejo lagunar ya que -según nos explican- es zona de reproducción de aves y especies marinas. Luego pasamos por el canal de Matasiete, única área del recorrido donde ya nos habían advertido es posible toparse con alguna lancha y en donde podremos observar estrellas de mar que parecen de plástico.

En algún otro recodo fantástico, como si fuese escogido al azar, hacemos una parada para tomar bebidas energéticas, refrescos, té o papelón con limón en medio de una animada conversación y nos seguimos maravillando con el riquísimo entorno natural, sintiéndonos en total armonía con el cosmos.

Al salir del Matasiete, siempre navegando por la derecha llegamos a “Las Maras”, donde podremos observar medusas en reproducción. Aquí hay que remar muy superficialmente para no perturbar la actividad natural. Continuamos el recorrido hacia Caño Largo, el más virgen y estrecho de la zona, para salir a la Laguna El Machete, luego Laguna El Pasadero, hasta llegar a la Boca de Juan, atravesando diferentes pasadizos de canales.

A partir de allí iniciamos el camino de regreso al punto de partida, esta vez por la parte de atrás, con un paisaje distinto, una fauna de película y diferentes niveles de dificultad con el kayak (en uno de los últimos trechos incluso hay que remar acostado, y además se trata de un canal muy estrecho… ¡la experiencia es dificilisima y divertidísima, todo un desafío!).

Felices, agradecidos y reconciliados con la vida pisamos tierra nuevamente. Terminamos el paseo y descubrimos con sorpresa nuevas facetas de nosotros mismos: El trabajo en equipo en esta situación es, además, fundamental. Es una experiencia tan reconfortante, que invitamos a nuestros lectores a hacer lo mismo. No se arrepentirán.

RECUADRO:

¿Cuánto dura el paseo?
Una vez que llegamos a la laguna y nos montamos en el kayak, la expedición tiene una duración de aproximadamente tres horas, dependiendo del viento y el ritmo de los excursionistas.

¿Qué incluye?
Traslados, charla de inducción de uso, equipo -salvavidas, pito, kayak, y remos- desayuno, snack, y bebidas, información sobre las especies a observar y guía. Grupos de 4 a 16 personas por excursión.

¿Qué hay que llevar?
Protector solar, gorra o sombrero, lentes de sol, franela (preferiblemente manga larga), traje de baño, ropa para cambiarse y toalla… y por las fotos no se angustie: El equipo de Arenas Tropicales toma unas excelentes fotografías con una cámara Water Proof., que –a petición del interesado- después graba en un CD personalizado. Este servicio se paga aparte y es una maravilla, porque así Usted evita dañar su propia cámara con el agua y se asegura de salir en las fotos!!!!!

Contacto:
Alfredo Lemoine/Janine Dahdah
Arenas Tropicales
0414-092.92.78 / 0414.792.76.91
www.arenastropicales.om

El Tiempo en tres tiempos

El próximo 29 de agosto circula la edición aniversario del diario El Tiempo: una publicación gratuita de colección -encartada en el ejemplar regular- dirigida a todos aquellos que desean recordar y revivir los hechos noticiosos más relevantes del Oriente del país en los últimos cincuenta años.

Por: Karina López, publicado en la revista Producto agosto 2008.

Lo importante no es llegar, sino cómo se llega. Tal es el caso del diario El Tiempo, que arriba a medio siglo de existencia registrando día a día el acontecer nacional y regional. En estas cinco décadas el periódico ha atravesado diferentes etapas que le han permitido construir su solidez y, hoy por hoy, el grupo editorial apunta a la diversificación del negocio y a la conquista de nuevos mercados.

“La cobertura balanceada de la información, la independencia y la credibilidad han sido valores inquebrantables en toda nuestra historia -afirma María Alejandra Márquez, Presidenta Ejecutiva de El Tiempo- y la cercanía a nuestros lectores ha sido clave. Quienes trabajamos en este diario hemos aprendido a escuchar la voz del pueblo oriental y a respetar sus perspectivas ante los hechos del acontecer diario, convirtiéndonos en una tribuna para que la gente se exprese”.

Las bodas de oro del diario El Tiempo con el Oriente del país representan, además de cinco décadas de crecimiento y consolidación, 50 años de historia que cuentan la repercusión de todo el período democrático en la región. El próximo 29 de agosto circulará una particular edición aniversario, y en la noche hay una celebración -por todo lo alto- al mejor estilo oriental: teatro, danzas tradicionales y galerón serán las estrellas principales. A partir de allí, todos los eventos anuales se vestirán de gala.

La cara visible

“La edición del quincuagésimo aniversario del diario El Tiempo será una mirada retrospectiva sobre los eventos que se registraron en sus páginas como eventos de franco impacto en el desarrollo de Oriente. Será una proyección al pasado que destacará las iniciativas, logros y momentos claves que protagonizó el pueblo oriental: el ciudadano de a pie, las organizaciones civiles, el empresariado, los líderes sectoriales y, en general, las figuras e instituciones con rol protagónico reconocido y recordado por el colectivo”, afirma Jhonny Mendes, Editor de Productos Especiales de El Tiempo.


Pero el proceso de selección de esos hechos noticiosos que estarán en las páginas de la edición aniversario fue muy especial. “Tras una serie de entrevistas a personas vinculadas con el acontecer regional y a la vez cercanas a la historia del periódico –incluyendo trabajadores-, hicimos un inventario de los acontecimientos en los que el periódico se involucró: bien sea por su cobertura permanente (seguimiento informativo), como voz que apoyó e impulsó la consecución de una aspiración colectiva en particular, o a través de cruzadas informativas que cumplió El Tiempo por iniciativa propia”.

Pero hay otra particularidad: Con la edición aniversario se estrenan tanto la nueva rotativa semi-comercial Goss Magnum 4 como la nueva torre de color Magnum 8. El 29 de agosto circulará junto a la edición regular del periódico una suerte de revista aniversario coleccionable de 100 páginas en formato tabloide recortado (24 cms de ancho x 28 cms de alto), grapada, con 8 páginas de glasé al inicio. Y, por si fuera poco, no sumará costos adicionales al pregón: será un regalo para el pueblo oriental.
Tras bastidores

El Tiempo fue fundado en 1958, recién instaurada la democracia, por el emblemático periodista Jesús Alvarado, y fue el primer diario en el Oriente del país en poseer clasificados. 30 años después -corría el año 1978- el periódico tenía una circulación diaria de 8 mil ejemplares, y es en ese momento que lo adquiere Jesús Márquez. Es este último quien le da el carácter fundacional, la visión periodística y los valores tanto regionalistas como de responsabilidad social que se mantienen hasta hoy.

Siete años más tarde El Tiempo había aumentado su circulación a 35 mil ejemplares diarios, pero Jesús Márquez muere y asume su esposa, la abogado Gioconda de Márquez, quien es Directora-Editora del diario hasta hoy. Es ella quien le imprime la visión organizacional y el crecimiento empresarial al negocio.

En 1999 la circulación diaria del periódico rozaba los 75 mil ejemplares diarios y ya la empresa tenía 100 empleados. En ese momento asume la Presidencia Ejecutiva su hija, María Alejandra Márquez, quien desde entonces ha liderado todo el proceso de diversificación y crecimiento organizacional.

Hoy en día El Tiempo tiene 3 ediciones diarias –General, Sucre y Centro-Sur- producidas por equipos editoriales diferentes en cada localidad, es dueño de más del 50% del share de mercado publicitario en una región donde compiten 11 diarios regionales, exhibe nuevo diseño, cuenta con 330 empleados, tiene nueva sede, su circulación diaria se ubica entre 75 mil ejemplares de lunes a sábado y 85 mil ejemplares los domingos, posee la capacidad instalada más moderna y de mayor alcance del Oriente del país y ostenta tanto una dinámica página web como una nutrida cartera de productos entre ediciones especiales, suplementos y revistas. Es además el único diario de la región oriental que tiene coleccionables tanto de producción propia como en alianzas.

De cara al futuro

El pasado 30 de mayo el grupo editorial lanzó al mercado su producto más reciente: la revista Urbania, publicación bimestral especializada en el negocio inmobiliario y de la construcción que se distribuye gratuitamente en los comercios más importantes de la región. Su ventaja diferencial con respecto a publicaciones similares que ya existen en el mercado es la presencia de contenido editorial.

“Ahora nos enfocamos en un proceso de diversificación hacia productos de valor agregado, tanto para nosotros como para terceras partes, que profundice la estrategia que comenzamos con las revistas Ardentía y Claro, pero que nos permita controlar la producción”, asegura Márquez.

Este año el grupo editorial intensificará la estrategia de suscripción iniciada el año pasado, suerte de mercadeo directo que –más allá que distribuir el periódico- busca satisfacer necesidades muy específicas del suscriptor. También está por estrenar su Unidad de Nuevos Negocios, pues además de imprimir para terceras partes también les ofrecerá la distribución.

Para finalizar, Márquez nos adelantó que El Tiempo se prepara para lanzar al mercado en diciembre una nueva revista. Por los momentos aseguró que no nos puede dar más detalles, pero nos prometió la primicia.

Trabajando para hacer país

Con una sólida visión que se apoya en un equipo multidisciplinario para construir día a día la Venezuela que todos queremos, la recién fundada Universidad Corporativa Sigo se enfoca en dar a cada quien las herramientas necesarias para ser un mejor individuo en todos los ámbitos de la sociedad: personas exitosas personal y profesionalmente que se convierten en ciudadanos capaces de transformar positivamente su entorno.

Por: Karina López, publicado en el diario vespertino El Mundo el 29 de mayo de 2008.

La conocida empresa al detal Sigo, que se desempeña en ramos tan diversos como prooveduría, bodegón, supermercado, procesamiento de alimentos, electrónica y farmacia, entre otros, estrena su Universidad Corporativa (UCS) con un concepto muy innovador con respecto a instituciones semejantes en el mundo: incluye a toda la organización -en lugar de beneficiar sólo a los altos niveles gerenciales- y se centra en el ser humano como una entidad que necesita desarrollarse integralmente y ser feliz consigo misma para poder desempeñarse efectivamente en los diferentes roles de su cotidianidad tanto dentro como fuera de la empresa.

“Esta iniciativa no busca competir con el sistema educativo formal, pues si bien la gran mayoría de los trabajadores de Sigo no ha tenido oportunidades para acceder a bachillerato o a la universidad, su objetivo es formar competencias, conocimientos, habilidades y destrezas que garanticen empleabilidad en la gente (en esta o en cualquier otra empresa). En este momento atiende sólo a los empleados de Sigo a nivel nacional, aproximadamente unos 3 mil entre sus sucursales de Margarita, Maturín, Barcelona y Paraguaná, pero la visión a largo plazo es hacer extensiva esta operación a proveedores, clientes, etc.”, explica Arianna Martínez, directora de Capital Humano de Sigo.

Pero hay otra característica que pone a la UCS a la vanguardia: la labor que desde ya está haciendo con las comunidades aledañas para apoyar su desarrollo integral humano, socio-económico, productivo y ecológico. “A través de talleres, certificaciones y proyectos dirigidos a miembros de consejos comunales y líderes comunitarios, la universidad expande su radio de acción a las colectividades más próximas, caso de la urbanización José Asunción Rodríguez (donde se encuentra la sede principal de la empresa en la Isla de Margarita) y, en poco tiempo, también se incorporarán los habitantes de Los Cocos, San Lorenzo y Coche”, agrega Martínez.

Puertas adentro

Esta universidad corporativa está conformada por tres centros de formación académica: Escuela de Especialidades Técnicas, Centro de Desarrollo Humano y Centro de Formación Gerencial. Dentro de estos tres pilares, cada programa tiene una logística y una estructura propias, involucrando modalidades presenciales o semi-presenciales según sea el caso, pero la idea es siempre que el conocimiento sea aplicado y difundido en el día a día.

Richard Baraja, Coordinador de Carnicería en Sigo Margarita, afirma: “La carrera de Especialistas en Productos Cárnicos supone un bienestar para mí, porque me están capacitando para crecer como persona. Yo sé la práctica, pero ahora vamos a ver la teoría, va a ser bastante completa. La empresa nos instruye para que crezcamos, para que nos desarrollemos todos juntos con ella.”

Blanca Maza, Gerente de Planta de Sigo Maturín, señala: “El Diplomado de Habilidades Directivas es una tremenda oportunidad para nuestro mejoramiento personal. Nos está ayudando a reforzar el liderazgo y la gestión en sí misma, tanto de nuestra gente como de nosotros mismos y en nuestras vidas. Me parece que la UCS es una excelente iniciativa que no se ve en otras corporaciones, un beneficio invaluable que nos están dando a los trabajadores.”

Por su parte Anfer Salazar, del Departamento de Logística de Sigo Margarita, destaca: “El curso “Despertando mi Grandeza”, en el área de Desarrollo Humano, avivó lo que todos llevamos dentro, que a veces lo tenemos dormido porque no creemos en nuestro propio potencial. Ese día nos marcamos metas personales, que esa misma tarde yo ya puse en práctica. Pasamos un gran día, conociéndonos a nosotros mismos y a los demás.”

La UCS está construyendo su propia sede en la Isla de Margarita, que se espera esté lista en diciembre de este año, y muchas especialidades ya son certificadas por reconocidas instituciones de educación superior como la Universidad Valle del Momboy, la Universidad de Oriente y, próximamente, la Universidad Metropolitana y la Universidad Adolfo Ibáñez de Chile. También se han dado conversaciones con la Universidad Simón Bolívar.

RECUADRO:

Actualmente Sigo es la onceava mejor empresa para trabajar en Venezuela, según el ranking de la firma de investigación y consultoría gerencial Great Place to Work Institute. De aquí a dos años la empresa prácticamente duplicará su personal con la incursión de las sucursales de Caracas, Maracay y Costa Azul (Isla de Margarita).

Un estilo inconfundible

La obra del margariteño Juan García no se parece a ninguna otra en el mundo. De naturaleza inquieta, este artista plástico se caracteriza por su constante búsqueda de nuevas alternativas creativas que le permitan comunicar la inagotable riqueza expresiva que puede haber en el arte.

Por: Karina López, publicado en la Revista Clase Turista junio 2008.

Se pasea con toda confianza por la mayoría los géneros plásticos -pintura, escultura y dibujo -, retroalimentando las diferentes técnicas entre sí y generando constantemente nuevas propuestas creativas. Destaca su sello personal en todas sus obras: ese detalle colocado intencionalmente que, más allá de la firma, inmediatamente relaciona la creación artística con su creador.

A Juan García no le gusta hablar de sí mismo, prefiere comentar sus obras. “Los artistas generalmente creen que para lograr un estilo tienes que ser esclavo de las formas y desarrollar siempre los mismos temas. Yo, sin embargo, pienso que para diferenciarte tú puedes crear un sellito en tus obras, que esté presente pero que no invada la totalidad del espacio.”

Nació en Salamanca, Isla de Margarita, y su indiscutible talento le ha valido reconocimiento a nivel nacional e internacional, entre ellos el Premio Regional de Artes Plásticas. Comenzó a pintar a los 7 años, posteriormente estudió en la Escuela de Artes Plásticas de La Asunción, luego en Caracas, y siempre se ha inspirado en motivos margariteños y venezolanos en general.

Construyó su primera guitarra a los 15 años, pero la inquietud del conocimiento formal la seguía llevando por dentro. “Cuando estudiaba en Caracas, me echaba mis escapadas a una escuela en San Agustín que hacía instrumentos musicales. Fui a inscribirme y no encontré cupo, por lo que eventualmente me dejaron asistir a las clases en calidad de oyente. Allí me empapé de ciertos conocimientos de cómo se hace el violín, la guitarra, etc”.

A los 30 años construyó su segunda guitarra, más el detalle curioso era que destruía todos los instrumentos musicales que construía para convertirlos en nuevas obras de arte como escultopinturas (fusión entre escultura y pintura). Y como amante del arte en todas sus expresiones, le encanta la música: de hecho actualmente estudia guitarra clásica.

Artista a tiempo completo

En pintura, una suerte de puntillismo distingue todas sus creaciones. Y la historia, según nos cuenta, es muy sencilla: “Una vez paseando por Matasiete (población cercana a donde nací) descubrí una sandalia cuarteada, me la metí en el bolsillo y empecé a experimentar en casa pasando la suela de su tacón por encima de mis pinturas. Así creé esta forma de impresionismo en la que esos ‘cuadritos’ se superponen en todos mis cuadros”.

Pinta con óleo sobre tela, más que todo personajes en el paisaje, la pintura obviamente tiene que secar muy rápido y la posterior presión sobre ella debe ser muy firme. El resultado es realmente sorprendente: el artista logra un juego visual sumamente interesante. Y García se apura en aclararnos: “Ya no uso el tacón de aquella sandalia para lograr este efecto. Hice una barrita rectangular, como un tipo, y es con eso con lo que le doy tacos al cuadro.”

En lo que concierne a dibujo mezcla lápices y bolígrafos de colores, trabajando día a día en la inmensa gama de oportunidades que le ofrecen ambas técnicas. “Hice un estudio de caricatura que me ayudado muchísimo a hacer cosas cada día mejores, es una fuente inimaginable de creación: uno parte de que tiene que superarse, pero a veces no se tienen las herramientas adecuadas.”

Es también escultor de estatuas y ha realizado 32 monumentos en toda su carrera, introduciendo eventualmente diferentes acentos creativos en la estructura que le permitan seguir evolucionando. Según su opinión ésta es la disciplina más exigente en el arte, pues no tolera fallas y contempla el estudio de cuatro dimensiones. En los actuales momentos está trabajando la marmolina y el bronce, pero a veces incorpora madera u otros materiales.

Pasado, presente y futuro

Desde hace 20 años, Orange López se dedica a elaborar artesanalmente réplicas a escala de embarcaciones históricas. Su regla de oro, que a la vez ha sido el secreto de su éxito, es construirlas en base a planos, cuidando además que todos los detalles y materiales sean lo más apegados posible al original.

Por: Karina López, publicado en la revista Clase Turista junio 2008.

Desde tiempos inmemoriales la navegación ha formado parte de la vida del hombre: gracias a ella se han fundado civilizaciones y pueblos, ha habido intercambio de enseres e ideas, se ha desarrollado el comercio y, en definitiva, se ha impulsado la evolución integral de la raza humana. Las páginas de la historia están llenas de aventuras de hombres intrépidos y valientes que recorrieron aguas lejanas llenas de misterios, historias, fábulas, creencias y supersticiones, y no olvidemos que el continente americano comenzó a figurar en los mapas a partir de la curiosidad y la pericia de apasionados navegantes.

Este espíritu es exactamente el que desde hace 20 años plasma el margariteño Orange López en cada uno de sus trabajos: impecables réplicas a escala de embarcaciones de todos los tiempos que, aparte de ser un exquisito deleite visual, están inmersas en deliciosas historias que hacen que inmediatamente nos transportemos a tiempos pretéritos. En este periplo lleno de sentimientos, sueños, frustraciones, encuentros y desencuentros, vemos por un instante el mundo a través de otros ojos, y tanto los constructores de la época como los navegantes de aquellos colosos marinos se hacen presentes para relatarnos sus experiencias.

Cada una de estas réplicas a escala se apega a la época a la que perteneció el barco original, intentando ser testimonio fiel de cómo el ser humano resolvió sus necesidades puntuales en los diferentes períodos históricos: Velas, poleas, cuerdas, madera, mobiliario, pintura y todos los detalles tienen características particulares, tanto estéticas como funcionales, porque en cada etapa de la humanidad, en cada cultura y en cada rincón del mundo, los barcos tenían determinados usos, los constructores usaban materiales específicos, la tripulación poseía ciertas costumbres y las embarcaciones respondían a requerimientos precisos.

Mapa de ruta

El mundo del modelismo naval a escala es realmente apasionante: Es un tema tan bello como complejo, y Orange López se maneja muy cómodamente en él. Nos recibe en su casa de Playa Zaragoza y, por su aspecto, bien podría confundirse con cualquier pescador de la zona. Confiesa que toda su vida ha sido un aficionado de los barcos, y es lector empedernido de libros sobre la especialidad. Su formación en este oficio ha sido íntegramente autodidacta, y cada una de las embarcaciones que sale de su taller es completamente artesanal, elaborada sobre planos y construida pieza a pieza. Remos, timones, puertas, escaleras, camarotes, mobiliario, anclas, velas y nudos son también cuidadosamente hechos a mano, siguiendo el mismo rigor histórico.

Con la sencillez y la nobleza que le caracterizan, nos explica: “Para comenzar cada trabajo, siempre el punto de partida es un plano al tamaño de la réplica. Si no los tiene, se hace. Aquí mandan a hacer a veces barcos por fotos, pero estas imágenes -aunque dan una idea general de lo que se quiere- no sirven para hacer planos. Como yo estudié dibujo arquitectónico, para mí no es problema sacar el molde y picar la madera, pero debo guiarme por el tipo de barco al que pertenecía, el país en que fue construido y la época de la que estamos hablando: por allí deduzco todo lo demás”.

Y agrega: “Las escalas son muy sensibles, y cualquier error de milímetros puede echar a perder el resultado final. Si la foto representa que la popa era de una determinada manera, ya uno tiene idea de qué forma tenía el barco; y luego se calcula el ancho en base al tipo de embarcación que se usaba en esa época. Uno tiene que conocer los diferentes tipos de barco que se han construido en el tiempo, pues algunos modelos tienen puntos clave con medidas específicas, y uno no los puede deformar.”

Todas las réplicas de López navegan en el mar y, de hecho, han estado en diferentes películas. La mayoría de las embarcaciones se hace por encargo, y son muchas las que actualmente están distribuidas en países como Miami, Holanda, Francia y Dinamarca. La elaboración de cada barco puede tardar entre seis meses y un año, dependiendo el modelo del que se trate, y cuando son necesarias reparaciones externas, se hacen de la misma manera que en sus hermanos mayores: “si se daña una tabla, se cambia y el barco vuelve a ser nuevo.”

¿Cómo ubicarlo?

Orange López, Playa Zaragoza, Sector El Mirador, Teléfono (0414) 841.28.77

Linaje aristocrático

Su porte señorial la hace la capital del único estado insular de Venezuela, pero -más allá de sus múltiples monumentos, sus construcciones y sus tesoros-, tan sólo sentarse en un banco de la plaza del casco histórico de La Asunción es ya todo un acontecimiento

Por: Karina López, publicado en la revista Clase Turista junio 2008.

Se respira paz, calma, cultura, historia… Una fresca y omnipresente brisa acaricia el rostro, y bajo esos árboles -con las palomas revoloteando frente a la segunda catedral más antigua de Venezuela-, las horas transcurren a otro ritmo. Y es que La Asunción conserva intacto (como muy pocos parajes en la Isla de Margarita) un encanto muy particular, producto de siglos y siglos de historia. Y para muestra, sus calles empedradas y sus techos rojos.

Fundada en el año 1561 por el Capitán Pedro González Cervantes de Albornoz en el valle de Santa Lucía, la ciudad ha sabido preservar muy bien su estructura colonial: aún hoy tiene varias construcciones con un pasado glorioso que han sido testigos silentes de miles de gestas históricas. Este pasado guerrero es fácil de explicar por la ubicación estratégica de La Asunción, pues permite una fácil vigilancia y control de la costa norte de la Isla de Margarita, tanto del ala oriental como de la occidental.

Toda la historia de la Isla de Margarita está estrechamente ligada a la de La Asunción (y viceversa), y las huellas están por doquier. Recordemos que los conquistadores españoles entraron a nuestro continente por suelos neoespartanos y, a partir de ese momento, Margarita, Coche y Cubagua fueron capituladas en exclusividad para Colón y sus herederos, pues los placeres perlíferos eran asombrosos.

Desde entonces -y durante toda la colonia española-, La Asunción fue el refugio de sus pobladores y sus vecinos, tras los frecuentes ataques a la Isla de Margarita. Por este motivo la ciudad está dotada de importantes construcciones defensivas y civiles (hoy día sitios históricos) con recuerdos de la paz y las heridas dejadas por corsarios, indios y españoles a lo largo de su historia. La estructura fortificada de la Isla de Margarita y su tradición guerrera igualmente la convirtieron, a la postre, en la primera provincia libre del dominio español.

Después de esta descripción pudiese pensarse que La Asunción es una ciudad fantasma que se quedó atrapada en el tiempo pero, por el contrario, hoy en día es una localidad llena de vida donde conviven -sin sobresaltos- presente, pasado y futuro. Y allí precisamente estriba su encanto: en que no presume ser otra cosa. Simplemente es.

Reminiscencias del ayer

Alrededor de la plaza del casco histórico de la ciudad, destacan la Catedral Nuestra Señora de La Asunción (su construcción empezó en 1570, su campanario fue terminado en 1599, su nave en 1617 y su consagración tuvo lugar en 1621, fecha desde la cual no se ha efectuado ningún cambio considerable), el antiguo Convento de San Francisco -también construido en el siglo XVI- y La Casa Capitulas, sede del Ayuntamiento en tiempos de la emancipación, luego cárcel y ahora Museo y Biblioteca Nueva Cádiz.

Desde las alturas nos observa incólume El Castillo Santa Rosa, construido a finales del Siglo XVII, escenario de múltiples batallas y lugar donde fue prisionera Luisa Cáceres de Arismendi por negarse a delatar a su esposo, aún estando embarazada y con tan sólo 16 años de edad. Fue construido en 1681, edificado en el mismo lugar del antiguo Fuerte San Bernardo, sobre una planta irregular y con ángulos especiales para que los cañones pudieran tener un completo dominio del valle. Conectaba por vía subterránea con la casa del gobernador, con el Convento de San Francisco y con la Iglesia.

En la Plaza Bolívar también podemos ver el monumento a las campanas coloniales -con una muestra de varias de ellas- y la estatua de la heroica Luisa Cáceres de Arismendi. Más allá encontramos el puente de piedras de 1608 y, al otro lado, el reloj de sol que data del año 1612. Finalmente nos topamos con la Casa Natal del General Arismendi, la sede de la gobernación y la residencia del gobernador.

Actualmente la ciudad tiene un poco más de 15 mil habitantes y, si bien es una de más antiguas de Venezuela, discretos toques de modernidad engalanan su señorío. Algunos ejemplos de ello son el palacio municipal, el palacio legislativo, el gimnasio cubierto y la avenida Constitución -sede de muchos organismos oficiales y privados, así como colegios profesionales.

Así que no deje de caminar las calles de La Asunción y déjese llevar por el encanto del paisaje colonial: sin duda se impregnará de esa atmósfera de quietud que hace este paraje tan especial y, sin darse cuenta, entrará a un mundo de historia y de recuerdos que le serán muy familiares… Pero eso sí: no deje de probar el famoso pan asuntino con café con leche, que es toda una delicia.